RAICES HEBREAS DEL CRISTIANISMO PDF

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Author:Moogujas Monris
Country:South Sudan
Language:English (Spanish)
Genre:Art
Published (Last):16 July 2007
Pages:157
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ISBN:637-7-60942-423-9
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Debido a la distancia de estas regiones de la zona urbana, no tenamos all para entonces ni electricidad, ni hospitales, ni acueductos, sino que dependamos para nuestro sustento completamente de la llu- via, la siembra y la cra de animales. Di-os m e coloc en un ambiente donde no tena recursos tecnolgicos de ninguna clase, ni siquiera rudi- mentarios, para enfrentar algunas de las crisis que vendran.

La casa pastoral donde resida era de las pocas en el rea que contaba con una cisterna o aljibe para guardar la lluvia en su depsito de tal mane- ra que pudiramos tener agua para vivir nosotros, los vecinos y los ani- males. Al preciado lquido lo cuidbamos tanto como nos era posible. Para mi sorpresa, muchas veces en la maana cuando iba a la cister- na por agua, algunos insectos y otros animales nocturnos, tratando de conseguirla, caan dentro y se ahogaban; en ocasiones hasta ratones amanecan ahogados y, si estaba fuera de casa por algunos das, los encontraba en estado de descomposicin dentro de la cisterna.

Qu hacer en estas circunstancias? Mi mente racional me deca que haba que desechar toda el agua porque estaba contaminada Pero si desechaba el agua, cmo sobrevivir los largos periodos de sequa, y no solamente nosotros, sino los animales que dependan de nosotros? Por supuesto, la mejor solucin era hervir el agua, lo cual hacamos muchas veces, cuando tenamos los recursos para hacerlo.

Pero esto nos creaba un problema de conciencia. Como ramos los nicos que tenan agua en el vecindario, mucha gente del rea y los campesinos que pasaban nos pedan un poco del vital lquido para beber.

Cul agua ofrecerles? La que sabamos que estaba contaminada o la hervi- da? Por supuesto, le dbamos de la hervida, hasta que mi joven esposa no haca otra cosa que hervir agua para la gente Fue en esas circunstancias que un texto de las Escrituras pas por mi mente como un rayo: Aunque bebieren cosa mortfera no les har dao De pronto me dije a m mismo: Seor, esta promesa tuya debera ser cierta Y me vino una fe sobrenatural para decirle a mi esposa: No ms "hervidera" de agua; la beberemos tal como est y que Di-os nos guarde.

Para nuestra sorpresa, nunca nos enfermamos por beber agua contaminada con cuerpos de animales muertos y, en ocasiones, putrefactos! Eso ocurri constantemente en nuestras vidas y no me daba cuenta al prin- cipio de los cambios que comenzaban a producirse en mi teologa.

Sin embargo, vino una terrible sequa Haba que pagarla a ciertos campesinos que la traan de muy lejos en recipientes especiales. Entonces los hermanos se reunieron conmigo y me pidieron un culto por agua, para que Di-os enviara lluvia.

Me contaron de un 11 antiguo predicador de la zona llamado Pablo Salvat que alguna ocasin or por agua y agua llovi. Yo nunca haba orado por cosa igual. Ahora comenzaba a entender la relacin entre mi fe y la naturaleza.

Me vi forzado pastoralmente a cele- brar una reunin de oracin por agua. Para mi sorpresa, al da siguiente llovi y dos das despus llovi de nuevo y una semana ms tarde volvi a llover, dos semanas seguidas de lluvia y pareca que no parara de llover! Aprend entonces que mi fe no estaba separada de la naturaleza sino que poda incluso influenciar en ella para cambiar su curso y glorificar a Dios en nuestras vidas.

Esto comenz a complicar mi teologa aprendida y se inici en m un proceso de cambios radicales. Mi Di-os se haba propuesto mostrarme muchas cosas que yo no saba. Sorprendido al principio, mila- grosamente comenc a ceder y a dejarme ensear a pesar de los traumas y complicaciones teolgicas que comenzaban a formarse en mi mente.

Divinamente ordenadas, esas complicaciones continuaron porque se iba corriendo la voz en las otras comunidades que llova cuando el pastor oraba y la gente me buscaba para hacer ms oraciones. No tenamos hospitales ni mdicos ni medicinas y la gente me peda que hiciera como dice la Palabra: ungirlos con aceite y orar por ellos Esto era ms de lo que yo poda soportar As que acced a orar. No esperaba que ocurriera absolutamente nada, pero oraba para cumplir con mi funcin pastoral.

Para mi sorpresa, la gente comenz a sanar y nuevamente corran las noticias de que el pas- tor tena el don de sanidad. Don de sanidad Pero si yo no creo que los dones estn vigentes De pronto, el joven dispensacionalista, atrapado en cir- cunstancias muy especiales, comenz a orar por sanidad y los enfer- mos confesaron recibirla Sin darme cuenta cabal de la trascendencia de estos hechos, Di-os haba iniciado en mi vida un viraje teolgico que jams haba soado y que ahora se manifestaba poderosamente hacindome revisar cada una de las enseanzas que haba recibido pasivamente en mis aos de formacin teolgica, para estar seguro que se correspondan con el tes- timonio absoluto y normativo de las Escrituras.

No imaginaba que este vuelco teolgico sera aun ms fuerte poste- riormente y que me esperaban sorpresas aun ms extraordinarias. Esto 12 precisamente me lleva a considerar ahora el segundo hecho teolgico que, al mirar hacia atrs, puedo distinguir como decisivo en el trato que Dios venia dndome en su intencin de mostrarme las races hebreas de mis antepasados y de mi fe.

Segundo: El descubrimiento del Judaismo En , mientras conclua mi maestra en divinidad en el S. Samuel Pagan, me pidi como parte de m i requisito de graduacin la investigacin y exposicin de un tema que l mismo me sugiri: Cristianismo y Judaismo: Similitudes y Diferencias.

Una larga bibliografa me recomend y, de pronto, por primera vez en mi vida, un estudio serio del Judaismo tuvo lugar en mi expediente teolgi- co. Tuve acceso a documentos antiguos de los cuales realmente nunca haba ledo. Estaba familiarizado con el pensamiento de los padres de la iglesia, pero no estaba familiarizado con el pensamiento de los rabi-nos judos. Para m aquello era suelo desconocido. Por primera vez me encontr con cosas tales como la Mishn, el Talmud, el Sohar, etc.

Esto llam poderosamente mi atencin porque, anteriormente, cuando lea los Evangelios o las cartas apostlicas, no poda relacionarlas con el Judaismo, por la simple razn de que no lo conoca. Pero ahora, inexplica- blemente, una riqueza teolgica jams vista se abra delante de mis ojos y me permita comprender mejor los dichos de Jess y los dichos apostlicos. Esto me cre un serio problema porque, como ya he dicho previamente, la formacin teolgica bsica que haba recibido, nunca estuvo relacionada ni con Israel, ni con los judos ni con el Judaismo y, en mi subconsciente, tanto Jess como el Cristianismo existan totalmente separados de Israel y de los judos de tal manera que, en mi opinin teolgica, Jess haba sido el primer cristiano, Israel haba sido desechado por Di-os como pueblo escogido, debido a su rechazo hacia Jess, y los apstoles se separaron de todo lo que fuera judo para crear el Cristianismo, algo totalmente nuevo.

Sin embargo, ahora vea similitudes entre los dichos de Jess y lo que iba encontrando en el Judaismo; es ms, muchas de las cosas que yo haba supuesto como afirmaciones novedosas tanto de Jess como de Pablo, no eran sino afirmaciones previas expresadas en el Judaismo que ellos estaban confirmando como autnticas. Esto me dej en total confusin y decid que estudiara el Judaismo para verificar mis sospechas.

As que despus de entregar al profesor Pagan mi tra- bajo, me dediqu a la tarea de estudiar a fondo el Judaismo por mi cuenta. Descubr tambin que la lucha de Pablo no fue contra el Judaismo ni contra la Ley. Pero quiz lo ms hermoso que descubr en estos dos aos de investigacin fue que en ningn momento Jess dej de ser judo, ni los apstoles dejaron de ser judos, ni los creyentes del primer siglo dejaron de ser judos, sino que, por el contrario, vinieron a ser mejores judos.

Pasajes oscuros de las Escrituras que no poda entender desde mi pers- pectiva cristiana, ahora se iluminaban y eran entendibles desde una perspectiva juda. Esto me llev a la conclusin de que para entender a Jess y a Pablo, era necesario entender el Judaismo, pues de otra mane- ra, sera muy difcil comprender a un hombre que haba sido sacado de su contexto histrico-religioso real y convertido en otro Jess.

Todo esto me pareci como si yo fuera un buscador de tesoros escondidos que halla de pronto una enorme mina inexplorada, no sabe qu tesoros tomar primero y, en un arrebato de gloria, solo comienza a dar giros y a saltar y a gritar apasionadamente.

De pronto se me ocurri que todo lo que me haban enseado de Israel deba tambin ser revisado y entonces, con la ayuda del Espritu y la Palabra, descubr que Israel nunca haba dejado de ser el pueblo de Di-os, nunca haba sido rechazado y, muy por el contrario, siem- pre ha habido un remanente escogido por gracia y que los que fueron endurecidos lo fueron para dar oportunidad a que los gentiles pudiramos tener acceso a la herencia dada a los judos.

Pasajes que haba ledo muchas veces comenzaron a saltar como con letras doradas en mi mente Sin embargo, cmo explicar la teologa recibida segn la cual nosotros ramos ahora el verdadero pueblo de Di-os?

Mientras me encontraba absorto en estos pensamientos, la misma voz interior que me haba hablado doce aos antes y me haba mostrado la vigencia de las promesas con respecto a beber cosa mortfera y poner la mano sobre los enfermos, ahora volva a escucharse claramente dentro de m: Hijo, si Israel ha sido desechado como mi pueblo, cmo explicas que exista ahora en su propia tierra?

Estaba convencido que la creacin de la nacin de Israel era un verdadero milagro de la mano de Di-os. De pronto comenc a entender. Nosotros los gentiles somos incorporados a Israel y recibimos la ciudadana de Israel por medio del Evangelio!

Israel no ha dejado de ser el pueblo de Di-os nunca! Un da, leyendo la Escritura en mi tiempo devocional, me encontr con el pasaje de Romanos 11, donde Pablo claramente afirma que los creyentes gentiles hemos sido injertados en lugar de las ramas Rom. Cuando revis el texto griego, me di cuenta de que no se encuentra la frase en lugar de, sino las palabras entre las Esto cambi el sentido del pasaje completamente.

Yo estaba injertado entre las ramas naturales, no sustituyendo las ramas naturales. Por primera vez en mi vida sent que estaba parado sobre suelo hebreo.

Sin embargo, el cambio de sentido de la traduccin del texto griego como aparece en nuestras versiones hispanas, me llev a la conclusin de que cada traductor, aun el ms imparcial, realiza su versin en dependencia del tras- fondo teolgico que sustenta. Por lo tanto, me di a la tarea de mantenerme alerta todo el tiempo y buscar directamente en las Escrituras, tanto en griego como en hebreo, la explicacin natural del texto desde mi nueva perspecti- va, esto es, injertado entre las ramas del olivo natural y teniendo en cuenta todo lo que haba aprendido del Judaismo hasta entonces.

Esto me llev eventualmente al estudio del tema de Israel. Entre los libros de texto que el Dr. Pagan me haba dado para su clase, estaba uno que me ayud a comprender una realidad de la Escritura que yo nunca haba visto. Se trataba de la monumental obra del Dr. Por la lectura de este libro adquir el conocimiento de que en un momento determinado de su historia, Israel dej de ser una nacin y se convirti en dos naciones o casas distintas: Jud y Efraim.

Sin embargo, lo que Anderson no percibi nunca en su libro pero que por medio de sus observaciones eruditas el Seor me llev a des- cubrir, es que Tercero: El descubrimiento de mis Races Hebreas En mientras viajaba hacia Colombia, Amrica del Sur, para participar en un Congreso de Intercesin por Israel, me encontr en el vuelo con un rabino judo mesinico de quien haba tenido algunas referencias.

Era Haim Levy. Este hombre comenz a hablarme de los marranos y de la Inquisicin en Colombia donde muchos judos haban sido tortura- dos debido a su nacionalidad. Cuando le pregunt sobre los marra- nos me contest que fueron judos de origen espaol obligados a ha- cerse cristianos a partir del siglo quince pero que no les llamaron cris- tianos sino marranos y que muchos miles de ellos haban emigrado para Amrica con otros nombres. Entonces me di a la tarea de estudiar el asunto de los marranos y de los sefarditas.

Esto signific para m el descubrimiento de un hecho sin- gular: entre nuestros antepasados espaoles se encuentra una enorme cantidad de sangre juda que fue forzada a abandonar sus costumbres, religin y cultura y que constituy parte del proceso de nacimiento y formacin de nuestras naciones hispanas. Estara mi familia comprendida en ese proceso?

Una inquietud se apoder de mi corazn y comenc a investigar acerca de mis antepasa- dos para descubrir varios hechos sumamente interesantes que me con- firmaron mas all de la duda razonable que nosotros provenamos pre- cisamente de uno de esos marranos.

Lo que estaba ocurriendo en mi vida, tambin estaba ocurriendo en la vida de mi esposa. Para su sorpresa, tambin ella encontr docu- mentos sobre los antepasados marranos de sus padres y abuelos. Poco a poco nuestra vida iba tomando un giro diferente. Sentimos que el Seor nos estaba mostrando algo que iba ms all de un simple descubrimiento genealgico para convertirse en un hecho proftico y decidimos retomar la herencia que nos haban robado y juntarnos al pueblo del cual un da nos desligaron por la fuerza.

Cuando lo decidi- mos, sucedi algo dentro de nosotros y ya no podamos ser los mismos. De pronto me sent judo y, por primera vez en mi vida, mir a Israel como mi nacin, como mi tierra, como mi patria. Pero nos faltaba explicar de una forma teolgica e histrica precisas lo que estbamos viviendo y lo que veamos en las Escrituras profticamente y que, adems, pudiera servir de formato para un estudio comprensivo de estos hechos y transferible para toda nuestra Amrica Hispana donde, segn algunas estadsticas, actualmente existen aproximadamente treinta y cinco millones de marranos que no saben nada de sus races hebreas.

Estos son como ovejas perdidas que necesitan conocer tanto a su Pastor como a su pueblo. Desde entonces, el Seor ha puesto en mi corazn como un fuego que no me permite callar al hecho de que en estos momentos se est comenzando a cumplir una profeca ntimamente rela- cionada con Israel, con la restauracin del Reino a Israel y con la reno- vacin espiritual ms poderosa que jams podra experimentar la Iglesia.

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